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Vilella Recicla compra la planta de Lyrsa de Lleida

La empresa leridana pasa a ser propietaria de tres plantas de tratamiento de residuos y suma más de 80 hectáreas dedicadas al reciclaje

Vilella Recicla ha formalizado este mes de mayo la compraventa de la planta de reciclaje del grupo empresarial Lyrsa, situada en la carretera de Tarragona de Lleida. Con esta adquisición, la empresa leridana pasa a gestionar tres plantas de tratamiento de residuos propias (dos en Lleida y una en Alamús) que se suman a la concesión de la gestión del vertedero comarcal de Mollerussa. En conjunto, son más de 80 hectáreas dedicadas a la gestión integral de residuos que permiten el tratamiento de hasta 84.000 toneladas de desechos al año.

La nueva planta de reciclaje cuenta con 7.500 m 2 y está especializada en la gestión de residuos férricos y no férricos, aportando a sus clientes los recursos necesarios para satisfacer la gran demanda de reciclaje de chatarra que se produce en la demarcación de Lleida.

84.000 toneladas de residuos al año

Vilella Recicla es una empresa familiar con una trayectoria de más de 75 años dedicados al reciclaje. En la actualidad, es la tercera generación de la familia que dirige la sociedad y la que ha apostado firmemente por la innovación con la adquisición de maquinaria especializada de alta tecnología. Gracias a las diferentes divisiones de la compañía (chatarra y metales, papel y cartón, plástico, madera, vidrio, residuos especiales, etc.), se ofrece un servicio de gestión integral de los residuos de empresas y particulares de todo el territorio y se consigue reaprovechar al máximo aquellos sobrantes industriales que anteriormente tenían que depositarse en vertederos.

El fomento de la economía circular, una de las claves del éxito

En su apuesta por la innovación, la empresa leridana es pionera en convertir material inservible en combustible sólido recuperado (CSR). Se trata de un combustible preparado a partir de residuos no peligrosos que se valoriza energéticamente en las plantas de incineración de las cementeras, con quien ha establecido un contrato de colaboración. Su principal objetivo es encontrar en todo momento una alternativa al vertedero para potenciar al máximo los beneficios medioambientales y fomentar la economía circular.

La incorporación del CSR dentro del mercado energético ha aportado muchas ventajas tanto a nivel económico como ambiental, tales como el hecho de poder realizar una gestión y tratamiento de los residuos más sostenible y el incremento del uso de las energías renovables.

Toda una apuesta de crecimiento que se refleja con la reciente creación de unas nuevas oficinas en la planta de Alamús y el aumento del valor más importante de la compañía: su plantilla de trabajadores que crece año tras año y que llega al medio centenar.

Con la compra de la planta de Lyrsa y siguiendo las directrices de la normativa europea, la empresa leridana refuerza su compromiso con el medio ambiente, animando al reciclaje e incentivando la idea de la contribución colectiva para reducir la contaminación y apostar por la economía circular.